'Avatar', la revolución está servida


Mucho se ha dicho y escrito acerca de la ultima creación de James Cameron, realizador que alcanzó la cima con la multioscarizada ‘Titanic’ hace ya 13 años, y que nos había prometido que con esta cinta iba a cambiar nuestra manera de entender el cine.

Por lo pronto las recaudaciones en taquilla son mastodónticas, habiendo superado ya los 1000 millones de dólares. Aunque esta gigantesca cifra no nos ha cogido de improviso, pues con ‘Titanic’, el tito Cameron ya ostentaba el título de película más taquillera de la historia con casi 2000 millones de dólares. A estas alturas de la partida, el realizador canadiense ya estará conteniendo el aliento para ver si consigue superarse a si mismo.

Pero dejando a un lado la parte económica de esta cinta, me gustaría ya comenzar a hablar de ella:

‘Avatar’ comienza mostrándonos el ‘bautismo’ del personaje de Sam Worthington, que no es otra cosa que su descongelación después de 6 años de viaje hasta Pandora, la luna de un enorme planeta en la cual transcurre la acción, durante los que estuvo criogenizado. En esta primera toma de contacto con el filme, podemos empezar a apreciar el innovador uso del 3D, en el que se nos muestra una estación espacial con gravedad 0 en la que todos los pertenecientes al programa de explotación en Pandora son descongelados. La profundidad es absoluta, y basta con que nuestros ojos vaguen por la pantalla para que estemos dentro de esa fantasía espacial en vez de cómodamente sentados en una sala de cine. Aun así, en una entrevista concedida a la revista Fotogramas en la Cinema Expo de Ámsterdam, James Cameron expuso su inconformismo para con cierta sensación que despide este nuevo 3D:

Después de 'Avatar', lo que me interesa es aumentar la velocidad de proyección para que desaparezca el efecto estroboscópico en la pantalla, que aún se produce cuando contemplamos animación digital a 24 imágenes por segundo.

Con respecto a la sensación del visionado, si es cierto que es necesario hacer uso de una manera de ‘mirar’ diferente. Por lo general, durante la proyección de una película, nuestros ojos viajan de un punto a otro recogiendo todos los datos de manera inconsciente. En esta nueva experiencia, la atención ha de ser focal; esto quiere decir que hemos de centrar nuestra vista en un punto concreto, quedando el resto de elementos de la escena relegados a lo que es comúnmente conocido como ‘visión de reojo’. Este acercamiento aun mayor a la visión de la realidad responde a la fijación del director de 'Terminator II' por encontrar la manera definitiva de introducir al espectador en la acción de la película.


Inmediatamente después de esta aproximación al contexto del filme, se nos lleva al centro mismo de la película: La barbarie humana y su búsqueda continua de más y más riqueza y la lucha de los nativos de Pandora por impedir tamaña brutalidad. Se nos presentan a los personajes, donde Sigourney Weaver, la famosa Teniente Ripley de la saga ‘Alien’, protagoniza una entrada en escena con un claro guiño a la tetralogía (dentro de un año pentalogía) iniciada por Ridley Scott en 1979, y Sam Worthington, sentado en una silla de ruedas y luciendo para la ocasión unas piernas asombrosamente delgadas, se presenta como un antiguo marine que acude a la cita espacial en Pandora en sustitución de su hermano muerto, quien era originalmente el nombrado para manejar a su alter ego Na’vi.

La cinta transcurre en medio de un despliegue de efectos especiales nunca antes visto, y antes de que te des cuenta, ya estas pensando como un Na’vi y la empatía para con ellos ya es total. Pero no es este banquete virtual el que hace que la película brille con luz propia, ni mucho menos. El argumento, al que se le ha achacado simpleza y vacuidad, es una muestra más de que no es necesaria una intrincada trama para expresar y transmitir. El discurso de la cinta, cargado de espíritu de Greenpeace, es una de las partes fundamentales de la misma, e incluso la productora intentó convencer a Cameron para que la dotara de menos carga ideológica.

El diseño de los Na’vi y el universo Pandora es simplemente magistral, utilizando un arriesgado esquema de colores para los escenarios y una apariencia humanoide para los nativos. Cabe destacar a modo de particularidad que la técnica empleada para crear este entorno fue pionera, y como tal, hubo que arriesgarse en temas como la concepción del nuevo planeta, que partió de 0, ya que no había ninguna experiencia anterior donde tener un punto de apoyo. Tal fue la innovación aportada por James Cameron al aun muy inexplorado mundo de la filmación en 3D que realizadores como Peter Jackson o Steven Spielberg ya están planteándose la utilización de esta tecnología en sus siguientes cintas. Y gente como Robert Zemeckis, pionero también en la captura de movimiento, como ya demostró en ‘Beowulf’ o en la reciente ‘Cuento de navidad’, han quedado atrás, al ser la tecnología del realizador canadiense el siguiente peldaño en lo que a filmación en 3D se refiere.


También hay que destacar la labor de los actores, con especial mención a Sam Worthington en el papel de Jake Sully y Zoe Saldana en el de Neytiri. Su trabajo en la cinta ha hecho posible una muy creíble historia de amor poco habitual, en la que un humano y una extraterrestre se dan la mano en búsqueda de un objetivo común. El lenguaje creado por el departamento creativo para la ocasión hace gala de muchas sutilezas y profundas reflexiones, como el hecho de utilizar la ya famosa expresión ‘Te veo’ como muestra de amor, amistad y compromiso, en el que la simbiosis con el medio y la lealtad a una causa hacen que la historia gane en credibilidad. Tampoco hay que olvidar el personaje interpretado por Stephen Lang, el malo malísimo, que consigue que el odio hacia su ficticio Coronel Miles Quaritch alcance cotas insospechadas. Sorprende ver como actores no consagrados y con una trayectoria relativamente corta como Sam Worthington, un australiano que se hizo famoso en su país natal gracias a la cinta ‘Somersault’, o Zoe Saldana, la ‘chica ciencia ficción’ del 2009 por sus trabajos en la cinta que nos ocupa y la ‘Star Trek’ de J.J. Abrams, consiguen que una cinta de la envergadura de ‘Avatar’ se sostenga sin dar la más mínima muestra de debilidad, circunstancia que es un gran alivio y que nos da una muestra de que no hacen falta grandes estrellas para llegar al público.

James Cameron lo ha vuelto a hacer. Nos ha regalado un espectáculo visual, y, lo más importante, ha conseguido que nos impliquemos en el. Su estilo narrativo y su capacidad para contar historias sigue siendo sobresaliente, y ha convertido ‘Avatar’ en la imprescindible número 1 del 2009.

7 comentarios:

i-chan | 12 de enero de 2010, 16:42

Sigo sin poder verla (imposibilidad de conseguir entradas para el fin de semana), habrá que esperar a que se pase un poco la expectación inicial.

Lo que se le está achacando a 'Avatar' es un poco lo que se achacó a todas sus películas anteriores: maestría técnica y simpleza argumental. Pero es que cuando uno va a ver una película de James Cameron ya sabe que eso es lo que se va a encontrar. Parece que había gente que se habían hecho a la idea que se iban a encontrar una peli de Rohmer, o algo así, viendo algunas reacciones.

Ya volveré por acá una vez haya visto el film.

Frizork | 12 de enero de 2010, 18:56

Me ha encantado Avatar, y realmente salñi del cine con la sensación de estar asistiendo al nacimiento de la nueva generación en lo que a Cine se refiere. El 3D me ha parecido increible y ha conseguido introducirme mucho más en la película. Aunque creo que le faltan cosas por pulir todavía, como el de conseguir más sensación de volumen en los objetos tridimensionales.

Maid Marian | 18 de enero de 2010, 0:30

Ya que se gastaron tanto en tecnología, se podrían haber gastado un poquito más en guionistas.
No es que no sea una peli de Rohmer, es que es más simple que un cubo :-S

¿Una historia de amor poco habitual? Anda, ya.

Eso sí: me hicieron gracia los usbs incorporados a la naturaleza.

Frondoso | 19 de enero de 2010, 22:49

Bueno, como ya he expresado mi opinión sobre "Avatar" en un artículo anterior, y no me quiero repetir, me limitaré a poner en duda una creencia que circula desde hace tiempo y de la que tú, reAper, te haces eco en este post. Me estoy refiriendo al título de "película más taquillera de la Historia del Cine" que, supuestamente, ostenta "Titanic", entendiendo por "taquillera" la que más dinero ha generado. Hay que tener en cuenta que los datos de recaudación son relativos, siendo necesario referir dichos datos a la inflación de cada época, aunque esto no siempre sea posible. Así, según "Box Office Mojo", referenciado en "Wikipedia" y cuyo enlace dejo al final del comentario, la película más taquillera de la Historia del Cine en Estados Unidos de Norteamérica y Canadá no es "Titanic", que ocupa el sexto puesto, sino "Lo que el viento se llevó". Un estudio similar en todo el mundo, desde luego bastante más complicado, podría echar por tierra la creencia de que la cinta de Cameron es la más taquillera de todos los tiempos, así que, a falta de una investigación rigurosa, creo que lo adecuado sería cuestionar la certeza de tal idea.

http://www.boxofficemojo.com/alltime/adjusted.htm

Frizork | 20 de enero de 2010, 15:18

Yo creo que para ese tipo de estadísticas sería más fácil contar el número de entradas de cine vendidas y no el dinero recaudado...

i-chan | 20 de enero de 2010, 15:42

Evidentemente, el número de entradas vendidas sería un criterio mucho más objetivo. 'Avatar' no tardará nada en convertirse en la película más taquillera de la Historia del Cine en cuanto a cantidad monetaria se refiere, pero claro, eso tampoco tiene tanto mérito cuando una entrada para ver 'Avatar' en 3D cuesta el doble de lo que podía costar una entrada de cine para ver 'Titanic' y ya no digamos de lo que costaba en la era de 'Lo que el viento se llevó'.

i-chan | 3 de febrero de 2010, 14:25

Al final 'Avatar' no podrá superar en número de estatuillas a 'Titanic'. De todos modos, todo apunta a que 'Avatar' será la gran triunfadora de la proxima edición de los Oscars.

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