Rodrigo Cortés: Los inicios (I)

No es fácil rastrear los orígenes de Rodrigo Cortés Giráldez. Todas sus biografías lo señalan como gallego, y es cierto —la mala leche que tiñe cada cosa que se propone hacer da fe de ello—, aunque sólo por empeño de su madre. El señor Cortés y la señora Giráldez vivían en Madrid, pero pensaban que ser de la capital equivalía a no ser de ninguna parte, así que la señora Giráldez, natural de Pazos Hermos —un pequeño pueblo orensano «compuesto en su mayoría de gente apellidada Giráldez, y donde la endogamia entre las relaciones está haciendo estragos», tal como es descrito, en broma, por el narrador del falso documental 15 días—, decidió que su retoño también tenía que ser gallego y se marchó a su pueblo natal exclusivamente para dar a luz, y allí es donde nace el pequeño Rodrigo el 31 de mayo de 1973. Pero si le preguntáis de dónde es, él os responderá que de Salamanca, ciudad en la que ha vivido prácticamente toda su vida, durante tres décadas enteras, desde que tenía dos años hasta la preproducción de Concursante.

Ya desde pequeño se muestra como un niño muy precoz. Listo, inquieto, nervioso, vivo como pocos. Como el Cástor de 15 días. Y con un gran interés en el arte en general, sobre todo en el cine. En 1985 conoce a Óscar Rodríguez Martín, en quien Rodrigo encontrará un perfecto compañero de aventuras. A partir de entonces sus carreras artísticas estarán ligadas en una simbiótica colaboración de ideas. En 1989 —con tan sólo 16 años, y después de más de dos años en busca de financiación—, comienzan a trabajar juntos en el primer cortometraje de Rodrigo, El descomedido y espantoso caso del victimario de Salamanca, un homenaje mudo y en blanco y negro al cine de Chaplin y Buster Keaton, rodado durante los fines de semana con una vieja cámara de Súper 8. De este primer corto viene el nombre de la productora de Cortés, El victimario.

En esta misma época ambos entran a formar parte del Gran Café-Teatro de la Vega, modesta iniciativa vecinal que, con ilusión y entrega, pronto acaba convirtiéndose en el fenómeno más popular de la actividad escénica salmantina. Durante casi diez años, Rodrigo trabajará gozosamente en este atípico y descarado collage interdisciplinar de humor, música, danza e ilusionismo, escribiendo guiones delirantes, componiendo —dicen que toca el piano casi con la misma destreza con que dirige películas— y «actuando como el culo». A raíz de este café-teatro, Rodrigo, Óscar y Miguel Martín “Miguelón, forman un trío cómico al que bautizan como el célebre cuadro de Rubens, Las tres gracias. De ellos os dejo un desternillante número musical grabado en directo en el ya extinto Gran Teatro Bretón de Salamanca en 1999, en el que podéis ver a Cortés cantando al piano una canción de desamor un tanto peculiar.


Estas primeras experiencias teatrales tendrán gran influencia en el desarrollo de su carrera cinematográfica. Por una parte, el café-teatro será la cantera de la que saldrán muchos de los artistas que participarán en sus primeras filmaciones: Maribel Iglesias, Miguel Martín, Ángel González Quesada… Pero lo más importante es que sus proyectos cinematográficos heredarán el marcado carácter satírico de estas primeras representaciones escénicas; conociendo los orígenes cómicos de Cortés se entiende mucho mejor la omnipresencia del humor tanto en su obra como en su habla cotidiana. Sentido de la sátira que también parece haber heredado su hermano Roldán, investigador del Departamento de Bioquímica y Biología Molecular de la Universitat de Catalunya y uno de los responsables del hilarante proyecto amateur Tesis: el musical del cual posiblemente conozcáis su fragmento más célebre, ¡Me hago Doctor!, protagonizado por el propio Roldán.


A pesar del interés de Cortés por el séptimo arte, las dificultades para estudiar cinematografía en Salamanca hacen que se decante por Historia del Arte, carrera en la que básicamente sólo hay que estudiar en tres épocas del año, lo que le deja mucho tiempo libre para formarse como cineasta de manera completamente autodidacta. Los cines Van Dyck y la Filmoteca Regional de Castilla y León son las aulas en las que pasa miles de horas devorando película tras película; sus maestros son los mejores posibles: Keaton, Eisenstein, Hitchcock, Welles, Wilder, Kubrick, Rohmer, Allen, Coppola, Spielberg, Scorsese. Cortés se forja en la única escuela de cine válida para Quentin Tarantino, la del do it yourself. Al fin y al cabo, Comunicación Audiovisual sirve para aprender especialidades técnicas como sonido o iluminación, y ayuda a conocer gente y a hacer contactos, pero no se puede enseñar a nadie a ser Hitchcock. Si tienes interés, te fijas en cómo está montada una escena. La mejor manera de aprender a hacer cine es viendo cine.

En 1994, rueda su segundo Súper 8, también en blanco en negro y sin diálogos y con Óscar de protagonista: Siete escenas de la vida de un insecto, libremente inspirado en La metamorfosis, de Franz Kafka, influencia recurrente en la filmografía del salmantino. En 1996 se pasa a los 16 mm y rueda —tras comprender, por fin, que los títulos han de pronunciarse de una sola vez— Allegato, una pieza de animación con plastilina de dos minutos, con el David de Miguel Ángel como protagonista, y el discóbolo de Mirón y el pensador de Rodin como "artistas invitados". Se estrena en Tele 5 en las navidades de 1997.

A principios de 1998 es reclamado por Sogetel y Jabalina Records para rodar el videoclip de la canción Sick of you, del grupo salmantino Onion, para la película de Alejandro Amenábar Abre los ojos —es la que suena en la secuencia del accidente de coche—. La filmación, como es habitual en estos casos, mezcla imágenes del grupo y de la película. Se trata de un clip bastante clásico y atmosférico resuelto en muy pocos planos. Si bien se encuentra bastante alejado estilísticamente de sus trabajos posteriores, en él ya podemos detectar el uso de distintas texturas fotográficas para diferenciar lo que es “real” de lo que no lo es —en este caso, el sueño de Noriega—, recurso que será profusamente utilizado en su primer largometraje y, en menor medida, también en el segundo. Como curiosidad, también se puede decir que es la primera vez que Cortés monta imágenes de Chete Lera.


A raíz de esta filmación, Onion también participan en la banda sonora del siguiente cortometraje del director, Yul —rodado antes del vídeo para Abre los ojos, pero montado y sonorizado tras su conclusión—, historia de un inadaptado —«un cerebro en esencia bien armado pero con problemas de puntería», interpretado nuevamente por Rodríguez— con la que el realizador por fin da el salto a los 35 mm, no sin mucho esfuerzo y gracias a la ayuda de algún que otro crédito bancario —¡menos mal que aún no había rodado Concursante!—. Pero todos estos sacrificios se ven recompensados por la veintena de premios que el cortometraje obtiene de su paso por diversos festivales, entre ellos, el Universal Studios Award, que le brinda la oportunidad de realizar un máster intensivo de cine de dos semanas en los estudios Universal de Los Ángeles (Estados Unidos).

Pero es su siguiente trabajo el que le sitúa en el centro de todas las miradas como uno de los jóvenes realizadores más prometedores de este país: el mediometraje 15 días (2000), que en clave de falso documental nos narra la sorprendente historia de Cástor Vicente Zamacois —Óscar Rodríguez, una vez más—, «gran campeón intercontinental del escapismo educado» que logra vivir de manera extraordinariamente solvente durante más de dos décadas a pesar de no poseer ni una sola peseta. En él se pueden observar ya todos los rasgos identificativos del «estilo Cortés»: diálogos brillantes, montaje eléctrico, juegos de texturas, críticas al sistema y cantidades industriales de humor negro. Además de escribir y dirigir, Cortés monta, compone la banda sonora e interpreta un pequeño-pero-significante papelito. El cortometraje cosecha excelentes críticas, y consigue un total de 57 galardones en certámenes nacionales e internacionales, convirtiéndose en el más premiado de la historia del cine español hasta ese momento (1).



Seguiremos repasando los primeros trabajos de Cortés en el próximo artículo.

(1) Si no me equivoco, actualmente el récord lo tiene Alberto Ruíz Rojo, con su corto Diez minutos (2004), con más de 140 premios.

14 comentarios:

David Laviè | 14 de octubre de 2010, 16:22

Muy interesante esta introducción al cineasta. Me ha encantado la parte en la que hablas de las largas horas que estuvo en los cines Van Dick, pues anda que no tengo estado horas y horas sentado en sus salas yo también xDD (Me fastidió muchísimo no poder ir a la presentación de 'Enterrado' que llevó a cabo en esos cines)

No conocía esa actuación de su 'canción de desamor un tanto peculiar', pero como bien dices eso explica muchas cosas del carácter que acompaña a sus obras, como la famosa escena del 'esto me lo quedo, esto que lo jodan' de 'Concursante'.

Estupendo artículo, espero con ansia ya la siguiente entrega.

Replicante | 15 de octubre de 2010, 12:18

Joder, si parece una biografía. Para no haber información en internet no está mal...

Como estoy alucinando de que un españolito haya hecho algo como Buried, he llegado hasta aquí rastreando información. Me mola mucho el espíritu del blog y el estilo de los redactores, por cierto.

Bueno, que seguiré con interés el desarrollo de este monográfico y ya me apunto el blog en favoritos, que me ha gustado mucho. :D

Iván Blanco | 16 de octubre de 2010, 15:37

Muchas gracias por tus amables palabras, Replicante. Me alegro que el especial esté siendo de tu agrado, pues nuestro trabajo nos está costando ;-)

Carmen | 18 de octubre de 2010, 22:49

Es una pena que por ser famoso reniegue de sus raices y, aun encima, las insulte. Yo soy de ese pueblecito, como unas cuantas familias mas (es muy pequeño)y no soy Giraldez, ni somos "endogamicos". Me da pena que su señora madre no lo "cagara" donde vivia en lugar de ensuciar Pazos Hermos

Iván Blanco | 19 de octubre de 2010, 0:24

Carmen, no deberías sentirte ofendida, pues Rodrigo nunca ha renegado de sus orígenes gallegos, al contrario, en las entrevistas suele hablar mucho de Galicia; otra cosa es que él se haya criado toda la vida en Salamanca y se sienta más salmantino que ourensano (a mí me pasa lo contrario: yo nací leonés, pero me siento gallego, que es donde siempre he vivido), pero nunca ha renegado de sus raíces. Y la muestra, precisamente, es el hecho de que diera a Pazos y a Ourense un papel tan relevante en 15 días, o que el apellido de su madre aparezca de manera repetida en sus trabajos.

Por supuesto que en el cortometraje se "ríe" del pueblo, del mismo modo que se ríe de todos los personajes que desfilan por él, pero hay que entender que que no es un humor malintencionado y con un interés ridiculizante, si no una parodia sana. Pero vamos, nadie va a tener mal imagen del pueblo por ese comentario.

Al hacer esa descripción de su pueblo natal, es como si insinuara "y este es el motivo por el que salí tan idiota", es decir, de la primera persona que se está riendo es de sí mismo, y es algo que hace continuamente en su vida diaria. Y además, es importante señalar que ese "chiste" es del año 2000, mucho anterior a que Rodrigo fuera ni siquiera conocido; no tiene sentido alguno argumentar que sus comentarios sean los de alguien a quien se le hayan "subido los humos" (al contrario, sorprende ver que alguien de tanto talento sea tan humilde).

Así que no te sientas ofendida, Carmen, que me consta que Rodrigo adora Pazos; al contrario, deberíais estar orgullosos de que uno de los artistas más grandes de nuestro país haya llevado el nombre de Pazos por todo el mundo.

Anónimo | 19 de octubre de 2010, 0:40

Iván, te me has adelantado, Quería yo también consolar un poco a Carmen. Fíjate que Miki (Nadal) también parecer hacer mofa alguna vez en la tele de la gene de su pueblo, Pedrola, pero entiendo que nada más lejor de su intención. ¿De qué si no iba a ser conocido su pueblo en el resto de España?. Jejejje, ésto lo digo porque soy de Figueruelas, a 7 kms de Pedrola, pueblo con el que compartimos protagonismo de chistes, ... por esa rivalidad que sólo existe ahí, en los chistes.

Fíjate que yo había oído que también tenía Rodrigo alguna raíz aragonesa, de teruel o así, y eso ya me llena de orgullo.

Rodrigo, debes sentirte muy halagado: Ahora todos te queremos de paisano, Hay que ver cómo somos!. Chico, que sólo te deseo energíasuficiente para saber asimilar todo esto que te está pasando!!!.

Santos | 22 de octubre de 2010, 23:04

Yo sigo por twitter a Cortés, y el otro día decía en twitter que Pazos no es en absoluto como se dice en "15 días", que es una aldeíta normal. Muchas veces habla de Pazos, y de hecho, muchas veces que he visto que en una entrevista le dicen que ha nacido en Orense, él dice que no, que lo ha hecho en Pazos Hermos, el pueblo de sus abuelos y su madre. Yo creo que se está riendo de sí mismo :) Y por supuesto que el pueblo no es endogámico, él dice que sólo hay unos Giráldez, los de la familia de su abuelo, que en el corto está inventándose algo divertido. Si es que no las cogemos con papel de fumar.

Sandra | 22 de octubre de 2010, 23:39

A esa Carmen se le ha ido, ¿no? ¡Pero si Rodrigo siempre reivindica Pazos! Es más, si Pazos Hermos está hoy día en el mapa es por Rodrigo, que insiste en mencionarlo. Yo fui a clase con él, en el instituto, y siempre hablaba de Pazos, y en los mejores términos. ¡Le tiene mucho cariño! Qué pena que haya alguien allí que piense así de el. Siempre que le preguntábamos "de dónde eres", decía: "de Salamanca", pero si le preguntábamos: "qué eres", decía: "gallego". Así que Rodrigo Cortés es un gallego de Salamanca. El otro día le oí decir en una entrevista que tenía "la doble nacionalidad" :) No reniega nada de nada, al revés.

Iván Blanco | 23 de octubre de 2010, 11:45

En efecto, Sandra, lo que yo quería expresar precisamente con el primer párrafo es esa "doble nacionalidad" tantas veces reconocida por él. De ahí que en ese párrafo pusiese negrita esas palabras: "gallego... de Salamanca". No sé si al final quedó muy claro, pero esa era la intención.

Y si añadí la descripción del pueblo que se hace en 15 días fue para enfatizar dos cosas: en primer lugar, cómo hace coincidir los orígenes de Cástor Vicente Zamacois con los suyos propios; en segundo lugar, su gran sentido del humor, que le lleva a burlarse hasta de sí mismo (si lo que se cuenta en el corto fuera cierto, Cortés sería un retrasado mental). Pensé que todo el mundo reconocería la broma al instante, no pensé que nadie se iba a ofender. Nada más lejos de mi intención, porque yo no soy "gallego" pero sí soy "de Galicia".

chancros | 24 de octubre de 2010, 9:57

Yo creo que el sentido está claro para quien conozca el humor de cortés, pero es confuso para el lector normal. Da la impresión de que Cortés piensa así de esa aldea (y muy pocos leen los pies de página. Personalmente, yo quitaría el pie y pondrìa la aclaración, aún más clara, en el propio texto. Algo tipo: "... está haciendo estragos, tal y como es descrito, en broma, por el narrador del falso documental 15 días (Rodrigo ha aclarado varias veces que la aldea ni es así en absoluto que lo único que hace es reírse de sí mismo)". Algo así, para evitar herir la sensibilidad de la gente a la que él aprecia. ¿No?

Iván Blanco | 24 de octubre de 2010, 15:24

Tienes razón, chancros. De hecho, al principio la explicación iba a ir inserta en el propio texto, pero al ser una aclaración dentro de otra aclaración me parecía que rompía demasiado el ritmo del texto (cuando llegas al final del guión largo ya casi no te acuerdas de qué se estaba hablando antes), y de ahí que decidiera recurrir a las notas, aunque no sea un recurso demasiado habitual en los blogs. Lo corrijo ahora mismo.

Bea_Sanz | 24 de octubre de 2010, 15:30

Qué pedazo de artículo. Qué ganas de saber mássssssss

Pedro | 31 de enero de 2011, 11:07

Como dicen en un comentario acerca de si Rodrigo tiene raices aragonesas, sí, su padre nació en Alcañiz y vivió allí hasta que fue a Madrid a estudiar. De pequeño ha estado alguna vez en la semana santa de Alcañiz dándole al tambor. Lo sé de buena tinta, pues mi mujer es prima hermana de Rodrigo.

Iván Blanco | 1 de febrero de 2011, 19:32

Muchas gracias por el dato, Pedro ;-)

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